Tu ingeniero TIC es un saldo de horas para operar lo que ya tienes —y lo que construimos—: incidencias, pequeños cambios, copias y criterio. No es un ticket a una mesa remota ni un contrato de horas que se inventa al final de mes.
¿Qué entra en el saldo?
Lo que se puede hacer sin reabrir un proyecto: un fallo, un ajuste, una copia, una decisión de si conviene tocar o no. Desde 2009 operamos así con empresas que no quieren un departamento interno y no quieren perder al interlocutor. Las cifras que podemos afirmar: más de cien clientes y más de ciento cincuenta proyectos. No hay un SLA 24/7 en esta pieza.
¿Cuándo no es este servicio?
Cuando hay que construir un flujo nuevo, implantar un ERP o publicar una web de captación. Entonces se abre la ficha de software, Odoo o WordPress. El saldo no sustituye un análisis. El análisis, si hace falta, se cuenta aparte.
¿Quién atiende?
El mismo equipo que conoce el sistema. Sin pasar por una cola anónima. Si el trabajo es de servidor —DNS, VPS, acceso—, se apoya en servidores. Si es de un proceso que aún no existe, se para y se plantea el proyecto.
La ficha de tu ingeniero TIC marca el límite. Si tienes una necesidad concreta, cuéntanosla.








